

el «síndrome del escaparate» es el término que se utiliza para denominar al síndrome de claudicación neurógena: un cuadro de dolor en la región lumbar que desciende a las piernas acompañándose de sensación de hormigueo. Este cuadro se acentúa al caminar, obligando al paciente a detenerse, de ahí el nombre. Ahora existe una intervención mínimamente invasiva que ataja estos síntomas. Hablamos de ella con el doctor Pedro Mata González, director de la Unidad de Ciencias Neurológicas de la Clínica Ruber de Madrid.
-¿Cuáles son las causas de este mal?
-Una lesión de columna ó de las arterias principales de las extremidades inferiores.
-¿Y qué generan?
-Un estrechamiento del conducto por donde discurren los nervios a nivel de la columna lumbar, que da lugar a una presión tanto de los nervios como de las arterias que nutren a las terminaciones nerviosas.
-¿Quiénes lo padecen?
-La mayor parte son pacientes por encima de los 65 años, que tienen cambios degenerativos.
-¿Sólo existe la cura por la vía de la intervención?
-Inicialmente el tratamiento ha de ser conservador basado en higiene postural. En aquellos pacientes que presenten lesión neurológica está indicada la intervención.
-¿En qué consiste la nueva operación?
-Dentro de los pacientes que sufren este cuadro, un grupo cumplen unos requisitos que pueden beneficiarse de un procedimiento mínimamente invasivo. Éste consiste en la colocación de una pieza entre las dos vértebras (espaciador interespinoso) lo que va a permitir distraer los agujeros de conjunción, tensar los ligamentos y ganar el espacio necesario para evitar la compresión nerviosa. La técnica se puede llevar a cabo con anestesia local y sedación. La intervención tiene una duración aproximada de 20-30 minutos y el alta puede darse en 48 horas. Esta técnica va a permitir que los pacientes puedan movilizarse de forma precoz evitando las complicaciones que ésta trae consigo. No es preciso una rehabilitación posterior pero sí llevar a cabo una serie de medidas físicas para obtener una recuperación más rápida.