La «isla de la Calma», como la llamó Ruben Darío, está tomada por calas de aguas cristalinas, dulces montañas y un clima de seda, características que dotan de una personalidad distinta a esta isla del archipiélago balear.
En el Mitjorn, desde el siglo XV, existe un pequeño puerto comercial, Porto Petro, utilizado para la exportación de la piedra de Santanyí de la zona y la importación de trigo. Llegó a existir una aduana para controlar el comercio marítimo, pero a finales del siglo XIX perdió su función comercial y quedó reducido a un puerto pesquero.
En este enclave, uno de los mejor preservados de la isla, junto al tranquilo y pintoresco puerto de Porto Petro y el Parque Natural de Mondragó, se alza este Resort 5*. En la costa del silencio, con calas vírgenes con el mar al fondo. En este extraordinario escenario, que combina naturaleza mediterránea, un servicio excepcional, confort, relax y bussines, aseguran momentos inolvidables durante su estancia.
Sus 319 habitaciones, suites y villas, decoradas en un estilo contemporáneo, están distribuidas en doce elegantes edificios de estilo mediterráneo, todas ellas con vistas al mar y rodeadas por un impresionante pinar autóctono.
Los cuatro restaurantes del resort están caracterizados por una selecta y cuidada gastronomía que ofrece su restaurante buffet internacional, donde podrán disfrutar de una amplia variedad de productos frescos mediterráneos, además de sofisticados platos con influencias de variadas cocinas de los cinco continentes. Durante el día contamos con el servicio de tres bares piscina; y por la noche, la música en vivo del piano bar ameniza nuestra inolvidable velada.
Junto a dos calas de arena optamos por disfrutar de un refrescante baño en cualquiera de sus tres piscinas exteriores, dos de ellas con acceso directo a la playa, aunque si lo preferimos podemos acudir a su centro de salud y belleza. Completan las instalaciones deportivas diez pistas de tenis, cuatro de ellas de tierra batida; bicicletas o piraguas, y para los más inquietos, clases de vela o submarinismo. De su centro de convenciones cabe destacar el Gran Salón Mondragó, dotado de los últimos avances tecnológicos y capacidad de hasta 550 personas. Imagine... un lugar en el que ocio, relax, clase y belleza se funden en un entorno natural de 140.000 m2, con una amplia oferta deportiva, gastronómica, de salud y belleza, y de negocios. Todo acompañado del más alto nivel de servicio y confort.
Por G. de G. Fotos: Blau Hotels & Resorts e Instituto Balear de Turismo

