desde la exposición que albergó la isla de la Cartuja de Sevilla en 1992, no se ha vuelto a celebrar en España un acontecimiento de estas características, al que se prevé que acudan millones de visitantes. «Agua y desarrollo sostenible» será el hilo conductor para todos los contenidos de los pabellones y los espectáculos que se desarrollarán a lo largo de los tres meses que durará la muestra. La cita arranca el próximo 14 de junio y en ella participan más de 100 países, además de todas las comunidades autónomas, que ofrecerán las gastronomía de la tierra en un restaurante, y algunas empresas, que se instalarán en 25 hectáreas del llamado meandro de Ranillas, a orillas del río Ebro y a tan sólo tres kilómetros de la plaza del Pilar. Además de los montajes expográficos, la fiesta y los espectáculos (hasta 3.400) estarán presentes desde su apertura y, sobre todo, durante la noche (no cerrará hasta las tres de la madrugada). Entre los principales focos de atención de la Expo se encuentra el Pabellón Puente, obra de la arquitecta Zaha Hadid, con una longitud de 260 metros y una forma de gladiolo que se abre y se cierra, y su exposición «Agua, recurso único»; o la Torre del Agua, que con sus 76 metros de altura será el gran icono arquitectónico de la muestra. Ha sido diseñada por Enrique de Teresa y su envoltura acristalada y su forma sinuosa sugiere una especie de gota de agua.
El visitante también podrá hacer un recorrido natural por cinco de los grandes ríos del Planeta: Nilo, Amazonas, Mekong, Darling y el propio Ebro. Esto es posible si visita el Acuario fluvial, el mayor de agua dulce de Europa, con 5.000 ejemplares de 300 especies distintas. Edificios que se completarán con los pabellones de Aragón, de España, El Faro, para dar cabida a las iniciativas ciudadanas; las plazas temáticas, un conjunto de arquitecturas efímeras situadas en el frente fluvial del recinto, que enriquecerán el mensaje de la relación vital con el agua desde distintas perspectivas, y el Palacio de Congresos, que cuenta con un auditorio para 1.500 espectadores. Todo ello sin olvidarnos de espectáculos como «Iceberg. Sinfonía Poético Visual», que conforma la parte artística de la ceremonia de inauguración y continuará en días sucesivos, o la cabalgata «El despertar de la serpiente», un desfile diseñado por El Circo del Sol en el que intervendrán ochenta artistas. Los balcones de la Música, de los Niños, de las Artes Escénicas y de las Culturas, entre otros, completarán la oferta.
Fotos cedidas por Zaragoza Turismo


El recinto está situado sobre 25 hectáreas de terreno y este puente será uno de los iconos que permanezcan en la ciudad como testimonio del gran evento.