-¿Crear la firma era una necesidad del mercado?
-El mercado siempre está ávido de ideas nuevas, de enfoques diferentes sobre un mismo tema y en nuestra profesión aún más. Las joyas necesitan que las presentemos de una forma diferente, que las hagamos en cierto sentido únicas y exclusivas.
-Un proyecto relativamente nuevo que está avalado por más de 30 años en el comercio de diamantes.
-Sí, empecé a principios de los años 70, pero fue en 1975 cuando creé la sociedad La Couronne S. L., que llegó a producir una media anual de diamantes brutos superior a los 200.000 quilates. Después, en 1980, me establecí en Amberes, donde fundé Just Diamonds, ampliando nuestra red comercial en varios países productores de diamantes.
-Y ha tenido que dejar Bélgica para regresar a España...
-No, en realidad sigo viviendo en Bélgica, pero he querido que la firma Twins se creara en España por motivos personales y también porque creo que es un país óptimo para la creatividad y el diseño.
-¿Qué tiene su firma que no tengan otras?
-Un concepto nuevo, un compromiso con la innovación y con el trato al producto final, algo que quizá otras marcas más asentadas han dejado de marcarse como su principal prioridad. En definitiva, diseños frescos y trato esmerado para cualquier producto de nuestra gama.
-¿Cuál cree que es el momento actual de la Alta Joyería, en general, y de los diamantes, en particular?
-La Alta Joyería siempre está bien, otra cosa es que las firmas queramos que mejore constantemente, por razones obvias. En cuanto a los diamantes, tienen tal fuerza que mientras existan sentimientos de cariño y afecto gozarán de buena salud. Una de las metas que nos hemos marcado en Twins es desmitificar al diamante como un artículo excesivamente elitista.
