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El otoño nos devuelve a la nostalgia de tiempos pasados y chopos que serpentean en las hoces del río Duratón, bajo Sepúlveda, donde se entierran las raíces del árbol genealógico de Leonor. Amarillos y ocres se mezclan en la lejanía de llanuras interminables y pueblos de piedra rosa. Sobriedad y sencillez castellana, con un toque de distinción inglesa, dibujan el rostro y la personalidad de una actriz que crece sobre sus recuerdos, que no quiere olvidar. Leonor Watling sorprende en las distancias cortas por su belleza y cercanía, envuelta en ese halo de mujer culta y mística. Su mirada se pierde entre el verde intenso del Jardín Botánico. Y sólo piensa en ensayar y empezar su gira con Marlango, su grupo musical. Para ella «cantar es un placer» añadido. En enero estrenará «Los crímenes de Oxford», de Álex de la Iglesia. Ahora quiere llevar su último disco, «The Electrical Morning», en el que colabora su pareja, Jorge Drexler, por toda España. Han pasado cuatro años desde que presentó su anterior trabajo, y la nueva criatura llega en plena madurez de su banda y su música. Sí, de su música, porque Leonor también compone. Y se descubre sin tapujos («no me importa desnudarme») en la entrevista que le hace para CARACTER Jorge Berlanga. Recuerda su infancia, a sus hermanos, a aquel chico de ojos claros, sus comienzos… «La hora de los valientes» le valió su primera nominación al Goya como Mejor Actriz. Mercero, el entrañable director de aquella película, acaba de estrenar «¿Y tú quién eres?», cinta que retrata el drama del alzheimer que viven muchos ancianos y sus familias. «La risa es lo único que nos permite seguir vivos», suele decir el cineasta. Recordar quiénes somos y de dónde venimos también ayuda. A Antonio le gusta estar siempre ahí para dar, a través de su cine, un toque de atención a nuestra conciencia. Porque a veces nos falla la memoria...

 

Remember

por Verónica Zabala