Cincuenta mil personas comen todos los días en sus
establecimientos. ¿Es difícil dar de comer a los españoles?
-La cocina española es la mejor del mundo. Es natural, mediterránea, saludable y
aquí se come muy bien, se sabe comer. Disfrutamos del ambiente, nos tomamos
nuestro tiempo, comemos tranquilos y le damos la importancia que ha de tener una
comida.
-Pues dice la ministra de Sanidad que estamos cada día más gordos...
-La ministra dice, con razón, que algunos productos hay que controlarlos pero,
insisto, nuestra cocina es la mejor del mundo.
-Comenzó en la restauración para continuar con la actividad familiar y ahora da
empleo a más de 3.500 personas. Dicen algunos, que el «Grupo Arturo Cantoblanco»
es el nuevo milagro económico del país...
-Todo empezó en un club de tiro que fundó mi abuelo hace 110 años. Él fabricaba
escopetas y montó un restaurante para dar de comer a los clientes que le
compraban las armas. Y sí, la empresa en los últimos cuatro años ha crecido
mucho, pero porque España ha tenido un milagro económico en la última década.
Además, Madrid es la comunidad más floreciente del país y los empresarios que
operamos aquí hemos crecido al compás.
-Un compás que le va a llevar a la Bolsa... Tengo entendido que está estudiando
poner su Grupo en los parqués bursátiles...
-Tengo intención de salir a Bolsa en los próximos dos años. No quiero dar un
pelotazo porque no soy un empresario de pelotazos, no me gustan. Pero entienda
que no tengo hijos, que mi gran responsabilidad son las 3.500 familias que
trabajan para mí, y esa operación consolidaría la compañía. Eso sí, manteniendo
la mayoría y mi dirección. Las empresas familiares, aunque tengan 180 puntos de
venta, han de estar controladas por una cabeza visible que en este caso soy yo.
-¡Le gusta mandar!
-Me encanta mandar (entre risas). Hombre, es un negocio de estar encima, muy al
loro (risas). Y, además, en cuanto yo no tuviera la mayoría dejaría de
divertirme.
-Y le encanta trabajar... Dicen que está 16 horas al día operativo...
-Algunos días 17 (entre risas). Soy de espíritu muy joven.
-Decíamos que todo empezó con un restaurante que heredó de su padre. Pero ahora
sus servicios de restauración están presentes en hospitales, colegios, empresas,
organismos oficiales. ¿Qué más proyectos hay encima de su mesa?
-Muchos. Ahora estamos abriendo hoteles por todo el país. Tenemos diez
establecimientos hoteleros con casi 3.000 camas. Queremos empezar con el
abastecimiento a cruceros, hay que aprovechar todas las sinergias y desplegar
todas las velas.
-Ha creado también una fundación que lleva su nombre y está en vías de poner en
marcha una Universidad de Hostelería. ¿Necesita el sector un título
universitario?
-Sí. Fíjese que un hostelero tiene que ser economista para hacer sus cuentas,
tiene que saber de alimentación para elegir el género, tiene que ser un gran
relaciones públicas, tiene que saber de todo. Los establecimientos han cambiado.
Ya no son familias que trabajan todos en el negocio, nos hemos especializado.
Piense que somos una de las actividades económicas más importantes, que damos
empleo a más de dos millones de personas de forma directa y al menos a otros
tantos de forma indirecta. Si echa la cuenta, aproximadamente al 12 por ciento
de la población activa. Hay que dignificar esta profesión. Queremos montar la
primera Universidad de Hostelería, Alimentación y Servicios y estamos en
conversaciones muy avanzadas con la Universidad Autónoma de Madrid.
-Tengo que darle la enhorabuena por su nombramiento como presidente de la
Confederación de Empresarios Independientes de Madrid (CEIM).
-Estoy muy feliz de que mi carrera se vea culminada con este nombramiento. Es un
gran orgullo que me den la oportunidad de representar a los patronos de Madrid y
es todo un reto. El listón está muy alto. Gerardo Díaz Ferrán, como sabrán
anterior en el cargo, y ahora presidente de la Confederación de Organizaciones
Empresariales (CEOE), ha hecho las cosas muy bien y todos nos hemos beneficiado
de su gestión.
-Supongo que ahora me invitará a comer...
-Por supuesto, es una de las cosas que más me gusta. Y le recuerdo que hay pocos
aceites como los españoles, pocas hortalizas como las nuestras, vinos tan
excepcionales, productos tan naturales y que estén cuidados con tanto mimo.
-Me ha convencido.
-No me extraña.
Por
Luján Argüelles
Fernández
«El sector hostelero necesita un título universitario»
«El Grupo Arturo Cantoblanco», con su presidente, Arturo Fernández, a la
cabeza, ha conseguido reforzar los cimientos de una empresa familiar que
arrancó en 1898. Acaba de ser nombrado presidente de la CEIM. (Foto: Raquel
Tous).