En un mundo en el que la precisión y el
cronometraje son claves, Nicky Hayden, que la pasada temporada acabó con el
reinado de Valentino Rossi en MotoGp, sabe lo importante que es contar cada
segundo. Por eso aceptó convertirse en el primer embajador deportivo masculino
estadounidense de Tissot. Y parece que, encima, le trajo suerte. Desde entonces,
el deportista se pasea con un guardatiempo especial que lleva su nombre. En este
reloj deportivo de alta tecnología, la típica atención de Tissot a los detalles
se hace evidente tanto en el diseño como en los materiales utilizados, que
evocan el mundo de los deportes de dos ruedas. Como el cuadro de las motos de
alta competición, su caja está especialmente hecha con el material más moderno,
rico en fibra de carbono, para asegurar una combinación de ligereza y solidez.
Además, el visel de acero está inspirado en los discos de freno, con sus
aberturas de ventilación inclinadas, y el mismo sistema de frenado forma la
estilizada «T» de Tissot, que da a este reloj su nombre y que se remata
elegantemente en la ventanilla semicircular de fecha, con lente de aumento sobre
el cristal de zafiro. Se trata de una edición limitada que lleva, además, los
colores de su equipo: naranja y negro; su número de la suerte, el «69», y su
firma en el fondo. Para esta compañía, Hayden coincide perfectamente con los
valores de la marca: búsqueda del rendimiento, esfuerzo personal hasta el límite
e innovación.
Líder mundial en el sector del reloj suizo tradicional, Tissot tiene como misión
ofrecer a un grupo objetivo muy amplio una gama de relojes de alta calidad a
precios accesibles. Tras un siglo y medio de historia en constante evolución, la
reputación de esta casa relojera está cimentada sobre la innovación. Buena
prueba de ello es el especial hincapié que han hecho «en el mundo de los
sentidos» gracias a los desarrollos más vanguardistas y nuevos: los relojes
táctiles, que se basan en una tecnología exclusiva en el mundo entero. T-Touch,
por ejemplo, es un modelo pensado para aventureros que ofrece ocho funciones
diferentes, que se activan al presionar la corona y el cristal. Tiene un preciso
altímetro, cronógrafo, brújula, alarma, termómetro, barómetro, fecha y hora.
Toda una proeza del diseño tecnológico que le ha hecho ser a esta firma
cronometadora oficial de los campeonatos mundiales de ciclismo, motociclismo,
esgrima y hockey sobre hielo.
Por Ernst di Martini

