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Si saliera elegida el 27 de mayo se convertiría en la primera presidenta de Castilla-La Mancha.
-Creo que esto sería bueno para las mujeres de mi comunidad. Por razones obvias, los temas que tienen que ver con las mujeres me preocupan especialmente.
-¿Cree que se llegará algún día a la igualdad?
-Sí se puede llegar, pero con medidas realistas. La medida más realista y eficaz que conozco es que las mujeres tengan el mismo acceso al mundo laboral que los hombres.
-Vuelve de Madrid a Toledo, ¿cómo la han recibido?
-Mis paisanos creo que me han recibido muy bien, porque vuelvo a casa para trabajar por mi tierra y por mi gente.
-Muchas personas pensaban que usted era ajena a la región.
-Bueno, eso es algo que quiso difundir el PSOE. Como dice el refrán, las mentiras tienen las patas muy cortas. Yo soy de Albacete y mis padres siguen viviendo ahí. Lo que pasa es que he desempeñado parte de mi vida profesional en el Gobierno de la Nación, que, como todo el mundo sabe, está en Madrid.
-Vivir en una provincia es mucho más tranquilo, ¿lo ha notado?
-Bueno, la verdad es que la vida se me ha complicado mucho...
-¿Como es un día normal en su vida?
-Los días son muy distintos. A parte de trasladar mi mensaje a todas las provincias de la Comunidad, tengo muchos encuentros con la sociedad civil. Empiezo a las ocho de la mañana y termino a cualquier hora de la noche.
-¿Y cómo lo compagina con su hijo, de nueve meses?
-Muy mal, porque tengo muy poco tiempo para verle y es lo que peor llevo. Pero también hay muchas mujeres que trabajan todo el día y se encuentran en una situación similar. Yo, en ese sentido, tengo a lo mejor más ayuda que otras, así que no me puedo quejar.
-¿Cree que esta candidatura le ha llegado en el momento oportuno?
-Soy muy providencialista y creo que las cosas en la vida llegan cuando tienen que llegar... Desde luego cuando me llamó mi partido para mí quizá no era el mejor momento personal, pero a lo mejor resulta que lo acaba siendo.
-En todo este lío, ¿cuál es su mayor apoyo?
-Mis padres. Siempre lo han sido.
-Y después de una anulación, ¿sigue creyendo en el amor?
-Sí, claro. Soy una gran partidaria del amor y de la pareja.
-Se está construyendo el primer aeropuerto internacional privado en Ciudad Real, ¿hacia dónde cogería el primer vuelo?
-Ahora mismo me iría al África negra.
-¿Qué se llevaría en la maleta?
-A mi hijo y algún libro de viajes.
-Tras un duro día, ¿le gusta meterse a cocinar o prefiere un bocata?
-Pues la verdad es que no llego ni a la hora del bocata. Pero me gusta cocinar y mi especialidad es la repostería.
-En un mundo en el que prima la estética, ¿le gusta cuidarse?
-Razonablemente, pero desde que estoy metida en esta aventura me cuido muy poco. Echo de menos hacer ejercicio.
-¿Y ha pasado ya la crisis de los 40?
-Una es consciente de que el tiempo pasa y pasa muy deprisa. Pero crisis no he sentido. Me siento con cuarenta mejor que con treinta.
-Gracias a su hijo, entre otras cosas...
-Tener un hijo me ha rejuvenecido mucho. Me siento mejor como persona, más segura y más equilibrada.
-Cuéntenos, ¿cómo se animó a ser madre sin tener pareja?
-La verdad es que siempre había querido ser madre y, bueno, hace mucho tiempo que no tengo pareja. Me casé y tengo anulado mi matrimonio, pero no quería perder la oportunidad de ser madre en esta vida. Aunque soy consciente de que hay otras maneras de tener hijos, como la adopción, que es algo que de hecho no descarto. Sin embargo, para una persona soltera es más complicado.
-¿Y fue complicado el procedimiento? ¿Cuál fue su experiencia?
-No es nada fácil, pero merece la pena... Creo que en este sentido hay bastante descriminación, porque una mujer que quiera tener un hijo sin tener pareja tiene que justificar que no puede tenerlo por medios naturales para que el seguro o la Seguridad Social le pague el tratamiento, y yo estoy absolutamente segura de que si, en vez de ser una mujer heterosexual la que quiere hacerlo es una persona que alega homosexualidad estoy convencida de que le pagarían el tratamiento. A esa persona no le van a exigir que esté con un hombre. Ahí creo que es una descriminación negativa hacia los heterosexuales. Es algo que me parece increíble. Hay mucha demagogia sobre muchos temas en este país y muchas falsas verdades.
-Por cierto, y, cambiando de tema, ¿posaría para una portada de «Vogue»?
-No, entre otras cosas porque yo no soy una persona para ser portada de «Vogue».
-Entonces, ¿criticó en su día a las ministras por aquel posado?
-Tampoco las critiqué. Es más, no sé si hubiera sido tan polémico si en vez de ser las ministras las protagonistas lo hubieran sido los hombres del Gobierno. A lo mejor no se les hubiera criticado tanto...
-Para terminar, ¿cómo definiría a María Dolores de Cospedal, la mujer que está detrás de la candidata?
-Soy una persona normal que cree en la familia y en los lazos de sangre. Pretendo tener la conciencia tranquila cuando me acuesto por las noches e intento ser feliz.
-¿No es ambiciosa?
-En términos generales no, pero sí que ambiciono que se produzca un cambio profundo en mi región y en mi país.
-¿Más que el puesto en sí?
-Detentar el poder por detentarlo no me atrae. Hay muchas cosas del cargo que no son agradables. Te quita independencia y libertad. Y ésto no me gusta.
 
Cospedal
«Tener un hijo a los cuarenta años me ha rejuvenecido»

«Solamente ambiciono que se produzca un cambio profundo en mi región y
en mi país»

María Dolores