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A Cayetana Alba habría que hacerle un monumento o en su defecto una fiesta homenaje con globos, tracas y hasta boys bailando a ritmo de bachaca. Y ella presidiendo el festejo con sus aderezos de esmeraldas y la diadema de Eugenia de Montijo. Pocas veces pierde los nervios dentro y fuera de casa. Y eso que en estos momentos tiene más frentes abiertos que su antepasado en la guerra de Flandes. Salvo en aquella ocasión en que la vimos casi tan irascible como los pavos al escuchar la zambomba en Navidad, haciendo un corte de mangas a los reporteros, Cayetana se toma la vida con alegría. Cuando escribo estas líneas la duquesa sigue sin ser señora de Díez. Aunque todo podría suceder y cuando lean el artículo doña Cayetana habría decidido darle el «sí quiero» al que ella misma denominó como «entrañable amigo». La aristócrata ha dejado claro que hace lo que le viene en gana. Y que si le apetece irse de viaje prenucpcial con Díez se va y punto. Lo curioso es que el periplo italiano lo ha hecho la pareja acompañado de cuatro personas -la fiel Lola, dos cuidadoras y un chofer- que han estado al quite de cualquier necesidad de la señora. Alfonso estaba para otras cosas. Al menos lo que se ha visto. Si en condiciones parecidas la joven que se enamora del millonario le da por acabar con las existencias de Prada, a nuestro enamorado le van las antigüedades. Y no malpiensen que me refiero a doña Cayetana. En absoluto, porque a la aristócrata la tengo ley. Detallo una situación vivida en el viaje italiano. No había día que la pareja dejara de visitar una esas tiendas y que el funcionario eligiera algún caprichito. No hay que olvidar que dos hermanos Díez regentan una almoneda y otra hermana también tiene relaciones en ese campo. De todas formas y quizá, lo principal sea la sonrisa permanente que lleva puesta la duquesa. Si no fuera por el pasado que cuentan del novio se podría pensar que efectivamente no hay edad para el amor. Pero esto ya es otra historia para otro día. A lo mejor (o a lo peor) la siguiente es para hablar del bodón de la duquesa más duquesa de España.

 

 


La 3ª boda

por Paloma Barrientos