Vinos de Extremadura
Aguilar Rosado 2007 es afrutado, fresco y sabroso. Abanico de sabores: pétalos de flor, fresas y frutas. Ideal para los primeros platos y el marisco de estas fiestas.
El silencio, la oscuridad y el tiempo perfilan en las barricas de madera de roble americano los caldos de Bodegas de Aguilar. Situada en Navalvillar de Pela (Badajoz), cada uno de sus rincones hablan de la pasión que viven sus fundadores, Jesús L. Aguilar Sáenz y Francisca Sánchez Miranda, por la creación del vino. Su máxima es la calidad. Fundada en 2005, sus vinos están realizados con Alarije, Cabernet Sauvignon, Graciano, Tempranillo y Sirah, y se venden en un 90 por ciento en territorio nacional. Cada paso es coherente con su criterio, igual que la construcción de la propia bodega, en la que se combinó con total equilibrio el acero, la madera y el cemento, aunando tradición y tecnología en sus lagares. Automatizados y abiertos, llevan incorporados los últimos avances, únicos en Extremadura, pero siempre respetando el mimo artesanal en la producción. El resultado, un vino que se convierte en placer en el paladar del cliente bajo las etiquetas de Aguilar Blanco «Finca el Coronito», 100 por cien Alarije, variedad blanca autóctona extremeña. Es un vino amarillo limón con un tono plateado, que trae recuerdos de piña, limón y plátano; Aguilar Blanco Barrica, con tres meses en barrica. Elegante y con buena expresión frutal; Aguilar Rosado 2007, 100 por cien Graciano. Rosa brillante, afrutado, fresco y muy sabroso; Aguilar Roble, Tempranillo y Graciano, presenta notas de arándanos y moras, con seis meses en barrica. Y, por último, su estrella, Aguilar Gran Roble, Cabernet Sauvignon y Graciano.