Podría decirse que es uno de los coches americanos que más atención está despertando en Europa, tanto por su diseño como por su rendimiento. Aunque en un principio estará disponible con carrocería coupé, de dos puertas y cuatro plazas, en un futuro lo habrá descapotable. Respecto a su diseño, destaca su largo capó, un portón de maletero pequeño, unos pasos de rueda muy prominentes y su longitud de 4.8 m. En esta nueva versión habrá un kit de carrocería denominado RS Appearence Package, para el Chevrolet Camaro LT y el Chevrolet Camaro SS, no para el Camaro LS, y añade a su equipamiento unas nuevas ópticas delanteras, spoiler, pilotos traseros específicos y llantas de 20 pulgadas.
El Camaro estará disponible con dos motores de gasolina atmosféricos. Un V6 de 3, 6 l y 300 CV con inyección directa y distribución variable, optimizado para reducir los consumos y las emisiones generadas, y un V8 de 6,2 l de 420 CV de potencia, aunque siendo realistas el 6,2 no se espera que se comercialice en Europa. La caja de cambios podrá ser automática o manual, de seis velocidades, y habrá la opción Hydra-Matic 6L50 controlada electrónicamente mediante el TAPshift de seis relaciones.
Como ya se esperaba, será tracción trasera y con suspensión independiente en los dos ejes, el trasero con paralelo deformable. Habrá dos ajustes diferentes de las suspensiones, uno para las versiones con motor de seis cilindros y otro para el de ocho. El equipamiento es muy completo, entre lo que destaca el control de estabilidad «StabiliTrack». En la versión V8 sus frenos son de Brembo y tienen pinzas de cuatro pistones y llantas de 20 pulgadas. Los V6 se eligen entre 18 ó 19 pulgadas. Para todos los gustos.
Por Gonzalo Martín de Andrés
