a la caída
La caída del cabello -y ahora en otoño es un problema recurrente- se debe a múltiples causas. Conocer su origen nos ayudará, en algunos casos, a poner remedios. En primer lugar, es necesario saber si nos enfrentamos a una alopecia adquirida o congénita. Dentro de las adquiridas, también las hay de distinto tipo según la causa, es decir si se producen por alguna situación o producto (situaciones post parto, estados febriles, traumáticos, estrés, diabetes, productos químicos...); o bien, si es por causas hereditarias u hormonales. En el primer grupo, cuando la causa es eliminada, la alopecia comienza a desaparecer.
Calvicie vulgar
Sin embargo, es la alopecia androgenética o calvicie vulgar la que se presenta más comúnmente. En el hombre comienza a los 20-30 años. No tiene curación. Y cada vez afecta a más mujeres. Por tanto, el problema no es que el cabello se caiga, sino que no crezca posteriormente. Por ello lo importante es que exista un equilibrio entre el cabello que cae y el que nace.
Actualmente, los productos para el cuidado del cabello que podemos encontrar en el mercado son de muy alta calidad. Existen tres tipos: los de higiene, los acondicionadores y los cosméticos decorativos. El farmacéutico nos puede recomendar los más adecuados.
Los productos de higiene o champúes sirven para limpiar periódicamente la suciedad impregnada en el cabello, además de su propia secreción sebácea. Su uso puede ser frecuente si son suaves. Algunos contienen sustancias específicas para el tratamiento de algunas alteraciones como la caspa. Los acondicionadores se aplican después del lavado como complemento de los champúes. Se deben aclarar bien y dan flexibilidad y brillo al cabello. Por último, los productos cosméticos o tintes que disimulan las canas pueden ser algo abrasivos, por eso es conveniente realizarse pruebas de tolerancia antes de su uso.
Stop
Consejos para el cuidado del cabello
En un cuero cabelludo sano hay alrededor de 100.000 cabellos. Una caída diaria de unos 100 cabellos es una situación normal; pero a partir de una caída de 250 pelos al día, nos encontramos con un principio de alopecia. El cabello es un elemento importante en la imagen de una persona. Por ello, hay que cuidarlo y mantenerlo sano y limpio con productos adecuados, es decir que respeten la integridad de la cutícula.
Los farmacéuticos ofrecen algunos consejos simples para su cuidado: Cepillarse el cabello a diario para eliminar los restos adheridos, utilizar un peine de púas no afiladas; evitar los peinados tirantes y forzados, lavarse la cabeza de una a dos veces por semana, aclarándolo bien con agua blanda, y secándolo a temperatura moderada. Si se hace a diario, usar champúes suaves, secarlo a temperatura moderada, no con secador directo y evitar colorear o decolorarlo muy a menudo.