Este año la vendimia se ha retrasado cerca de un mes en relación con las fechas a las que nos habíamos acostumbrado en campañas anteriores. Un ejemplo: en los últimos días de septiembre todavía no se había comenzado a recoger los racimos en las denominaciones más tardías, como la Ribera del Duero, Toro o la Rioja. En algunas parcelas podría darse el caso de que la vendimia se prolongase hasta la festividad de los Santos, el primer día de noviembre. Este retraso supone un mayor riesgo de que la lluvia, uno de los principales enemigos a la hora de realizar esta tarea, haga de las suyas. Ya veremos cómo termina la faena.
Mientras tanto, casi sin darnos cuenta, nos hemos metido de lleno en el Otoño, una época en la que apetece más el vino. Además, estamos en unos de los meses más atractivos desde el punto de vista gastronómico, con las setas y la caza reinando en los fogones de las cocinas y en los platos de las mesas. Llega también el momento de elegir con cuidado el vino adecuado para realzar esas delicias gastronómicas. El gusto de cada uno, la calidad y el precio son los tres factores a tener en cuenta. Vino, setas y caza, una trilogía de placeres para hacer frente a la crisis que nos tiene rodeados.