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Brillante estudiante, con tan sólo 30 años presume de haber colgado la toga para volcarse de lleno en el mundo de los negocios, en los que triunfa desde hace cinco años con una empresa de organización de eventos que montó junto a una amiga. Trabajadora incansable, como su progenitor, Alejandra lleva ahora la imagen y comunicación de la marca de aceite de alta calidad que producen en su finca sevillana de Los Carrizos, donde tienen una plantación de regadío de 120.000 olivos. Dice que trabajar en familia no es ningún obstáculo y que le es fácil conciliar su vida laboral con la de madre: «Si no hay que dormir, no se duerme. Yo encuentro tiempo para todo». Vestida con la moda de esta temporada, la empresaria posa para su tía Elena Arroyo, fotógrafa de prestigio, en el jardín de su casa madrileña. La familia quiere convertir su aceite en un regalo único y saludable. Para ello, Mario Conde ha diseñado en persona unas latas que no dejan pasar la luz del sol y una caja Gran Clase que tan sólo se puede adquirir a través de Internet, ya que se vende directamente desde la almazara.
-¿Cómo surgió el proyecto?
-Llevamos ocho años vendiendo a granel y hemos esperado a que la producción fuera lo suficientemente grande para sacar una marca. Estudiamos el mercado español y vimos que ya había muchas marcas propias, por lo que hemos querido caracterizarnos por la calidad. La mejor forma, que el aceite se mantuviera en la almazara y tratar de venderlo a través de una tienda online (www.loscarrizos.com). Decidimos que no queríamos competir en el mercado con las 1.500 marcas que existen, sino ser exclusivos.
-¿Cuál es el perfil de sus compradores?
-El 95 por ciento se sigue vendiendo a granel, principalmente a Italia, y el cinco restante lo destinamos a las latas. Su consumidor es el que quiere ofrecer a su familia e invitados un aceite de calidad y no quiere ir al super y volverse loco, y también la hostelería que valora este producto.
-¿Y es mucho más caro?
-Quizá es más caro que el que puedes encontrar por ahí, porque la producción y el proceso son más costosos. No es lo mismo tirar la aceituna al suelo y recogerla otro día que recogerla al mismo tiempo que estás vareando y ponerla en el camión para que se la lleven... Es un poco más caro, pero te garantiza una calidad que no tienen otros y es cien por cien arlequina, primera prensada... Nuestro mayor éxito es que quien lo prueba estamos seguros que repite.
-¿El aceite es un lujo hoy en día?
-Bueno, como se está vendiendo actualmente en España, a 3 euros el litro, no es un lujo. No tenemos la cultura que tiene el mercado italiano. Los Carrizos presentamos una caja con una lata de 2,5 litros y una latita de regalo que cuesta 30 euros... ¿Realmente es un lujo? Es más bien un capricho. Un regalo perfecto. Normalmente a quien lo compra le puede durar hasta dos meses, ya que lo utilizan para platos especiales. Aunque yo lo utilizo para todo, Porque el aceite de oliva es lo más sano.
-¿También para algún truco de belleza?
-Pues sí, para el pelo. Me hago mascarillas: te pones un poco de aceite antes de lavarlo y te queda fantástico. Mi hermano, que tiene las manos secas, se las hidrata con aceite. Es buenísimo.
-Me acaba de hablar de su hermano, esto es una empresa totalmente familiar.
-Sí. Cuando nos propusieron el proyecto de plantar olivos en la finca de Sevilla lo valoró toda la familia y nos pusimos todos juntos a trabajar.
-¿Es fácil o difícil trabajar en familia?
-Para mí ha sido muy satisfactorio.
El diseño de las latas
-¿Y qué función tiene cada uno?
-Ahora yo me estoy dedicando de lleno. No sólo llevo la imagen y la comunicación, sino que también me ocupo de los temas financieros y visito personalmente a los clientes. Pero, en general, supervisamos todo entre todos. Nos vamos repartiendo. Lo único es que mi padre fue el que hizo el diseño de las latas.
-¿Y cuál es el mejor consejo que le ha dado?
-Me ha enseñado a ser constante, seria, trabajadora y a hacer las cosas bien.
-Y de su madre, ¿qué ha heredado de ella, además de sus ojos?
-Muchas cosas también. Yo creo que me he repartido muy bien. De ella tengo el ser muy celosa de mi intimidad y a la vez ser una persona muy abierta, amable e intento tener todo el sentido común que ella tenía.
-Los apellidos, como se suele decir, pesan o se siente una privilegiada.
-Yo me siento una privilegiada en todo.
-Los Carrizos le traerán muy buenos recuerdos porque ahí también se casó.
-Sí, por eso y por muchas cosas más. Ahí he vivido muchísimos momentos familiares.
-También tiene un negocio de organización de eventos.
-Monté A-tipica (www.a-tipica.com. Tel. 91 564 68 16) con una amiga para organizar bodas y otro tipo de eventos hace cuatro o cinco años y nos va fenomenal. Estoy encantada de haber emprendido ese negocio.
-Y tan sólo tiene 30 años. Veo que no le dan miedo los riesgos...
-No, no me dan miedo los riesgos porque me considero una mujer trabajadora y perfeccionista. Muchas veces me meto en la cama preocupada por si saldrán o no las cosas, pero siempre intento poner todo de mi parte para que todo salga bien. Y si hace falta no dormir, pues no se duerme.
-Y, ¿cómo concilia la vida laboral con la familiar? Porque tiene un bebé, ¿no?
-Soy muy organizada y encuentro tiempo para todo. Cuando trabajas para ti encuentras algún hueco para la familia. No me importa llevarme trabajo a casa.
-Dicen que trabajando se afrontan mejor los problemas de la vida... ¿Ustedes son una familia de currantes?
-Bueno, mi padre ha demostrado desde que nació que es un currante y lo hemos debido de heredar todos. Nos gusta mantener la cabeza en permanente desarrollo evolutivo y no quedarnos parados.
-¿Y tienen más proyectos entre manos?
-Sí, pero esos se quedan en el despacho. Trabajando con mi padre siempre estás viendo nuevas posibilidades.
-Con toda la promoción que está haciendo, ¿cómo se ve delante de la cámara?
-Me da muchísima vergüenza. Nunca he sido nada pública, soy muy celosa de mi intimidad. Las entrevistas que pueda conceder las hago con un fin profesional y excepcionalmente. Realmente no concibo mi vida como un personaje público.
-La prensa rosa nunca se ha metido con su familia.
-Nunca hemos dado pie y creo que hemos hecho que se nos respete. Espero que siga siendo así para poder seguir viviendo mi vida como hasta ahora.
Razones espirituales
-Sin embargo, su padre sí que ha concedido recientemente un par de entrevistas en las que ha hablado de temas personales y privados. ¿Qué les ha parecido?
-Nosotros siempre le apoyamos en todo y somos una familia que, tanto en temas familiares como en los negocios, procuramos que se haga todo por unanimidad.
-Luego hay opiniones para todo.
-No he querido ni preguntar...
-¿Lo hizo para desahogarse o como recuerdo hacia su madre?

-Esos son temas muy personales que habría que preguntárselos a él. Sus razones espirituales tendrá, prefiero que conteste él.
-Volviendo al tema que estábamos tratando, ha posado con las propuestas de esta temporada, ¿sigue la moda?
-Me encanta y la sigo. No soy una asidua compradora de una moda exclusiva, pero estoy a la orden del día en cuanto a tendencias, sobre todo respecto a lo que a mi trabajo pueda aportar: restaurantes, tipo de comidas, hoteles, fórmulas con éxito...
-¿Y cuál es la tendencia en sus negocios?
-En el aceite, lo que hacemos: producto de calidad cien por cien, ya que no tenemos dos líneas. Sólo tenemos un producto y cuando se acaba se acaba. La de A-tipica, conocer al cliente y ver cuáles son sus gustos.
-Una curiosidad, ¿por qué colgó la toga?
-Porque tenía clarísimo que me iba por el mundo de las finanzas.

Por Verónica Zabala Foto: Helena Arroyo

Alejandra Conde
«Apoyamos a mi padre en todo lo que hace»

Alejandra Conde posa con vestido lila y sandalias negras de MIGUEL PALACIO, vaquero de MAJE y collar de OLIPHANT